miércoles, 9 de enero de 2019

FOTOREPORTAJE ANTONIO DIAZ KARATEKA



Juan Rulfo

Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, conocido como Juan Rulfo​ (Apulco,​ San Gabriel, distrito de Sayula, ​Jalisco, 16 de mayo de 1917 - Ciudad de México, 7 de enero de 1986), fue un escritor, guionista y fotógrafo mexicano, perteneciente a la generación del 52.​ La reputación de Rulfo se asienta en dos libros: El llano en llamas, compuesto de diecisiete relatos y publicado en 1953, y la novela Pedro Páramo, publicada en 1955.
Juan Rulfo fue uno de los grandes escritores latinoamericanos del siglo xx. En sus obras se presenta una combinación de realidad y fantasía cuya acción se desarrolla en escenarios rurales y posrevolucionarios de México. Sus personajes representan y reflejan la tipicidad del lugar con sus grandes problemas socio-culturales enhebradas con un mundo quimérico. La obra de Rulfo, y sobre todo Pedro Páramo, es el parteaguas de la literatura mexicanaque marca el fin de la novela revolucionaria, lo que permitió las experimentaciones narrativas, como es el caso de la generación del medio siglo en México o los escritores pertenecientes al boom latinoamericano.
PRIMEROS AÑOS
Huérfano de padre a los siete años debido a la Revolución Cristera que sufrió México en la época. Cuatro años después falleció su madre. En 1924 inició sus estudios de primaria. En 1929, se trasladó a San Gabriel y vivió con su abuela, pero posteriormente acabó en el orfanatorio Luis Silva (actualmente Instituto Luis Silva) en la ciudad de Guadalajara, del que no obtuvo muy buenos recuerdos y él mismo califica como "correccional" en una entrevista de 1977.​ En 1933 intentó ingresar a la Universidad de Guadalajara, pero al estar en huelga, optó por trasladarse a la Ciudad de México. Asistió de oyente al Colegio de San Ildefonso. En 1934 comenzó a escribir sus trabajos literarios y a colaborar en la revista América.​
A partir de 1938 viajó por algunas regiones del país en comisiones de servicio de la Secretaría de Gobernación y comenzó a publicar sus cuentos más relevantes en revistas literarias.
A partir de 1946 se dedicó también a la labor fotográfica, en la que realizó notables composiciones. Trabajó para la compañía Goodrich-Euzkadi de 1946 a 1952 como agente viajero. En 1947 se casó con Clara Angelina Aparicio Reyes, con quien tuvo cuatro hijos (Claudia Berenice, Juan Francisco, Juan Pablo y Juan Carlos). De 1954 a 1957 fue colaborador de la Comisión del Papaloapan y editor en el Instituto Nacional Indigenista en la Ciudad de México.
OBRA LITERARIA 
En 1930 participó en la revista México. En 1945 publicó, para la revista Pan en Guadalajara, los cuentos: La vida no es muy seria en sus cosas y Nos han dado la tierra, así como Macario. Establecido en la Ciudad de México en 1946 se publicó el cuento Macario en la revista América. En 1948 se publicó La cuesta de las comadres y en 1950 Talpa y El llano en llamas. En 1951 la revista América publicó el cuento ¡Diles que no me maten! y en 1953 el Fondo de Cultura Económica integró El llano en llamas (al que pertenece el cuento Nos han dado la tierra) en la colección Letras Mexicanas.​ En 1955 se publicó Pedro Páramo.
La breve obra de Juan Rulfo, que consta sólo de dos libros, le valió reconocimiento en todo el mundo de habla española, el que se concretó en premios tan importantes como el Nacional de Letras (1970) y el Príncipe de Asturias de España (1983); fue traducida a numerosos idiomas. En 1953 apareció el primero de ellos, El llano en llamas, que incluía diecisiete narraciones (algunas de ellas situadas en la mítica Comala), que son verdaderas obras maestras de la producción cuentística. En 1955, sale a la luz Pedro Páramo, la primera novela que escribió Juan Rulfo, el acontecimiento señala el final de un lento proceso que ha ocupado al escritor durante años y que demuestra toda la riqueza y diversidad de su formación literaria. Una formación que ha asimilado deliberadamente las más diversas literaturas extranjeras, desde los modernos autores escandinavos, hasta las producciones rusas o estadounidenses.
Entre 1956 y 1958 escribió su segunda novela, El gallo de oro, que no fue publicada sino hasta 1980.
ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE SU NARRATIVA
En la narrativa de Rulfo los personajes apenas actúan. Fundamentalmente, piensan, recuerdan y transmiten sus miedos, sus odios, sus remordimientos... De este modo, podría calificarla como una narrativa de "conciencia", en un sentido no oficial. Los ambientes y los mismos personajes carecen de toda ubicación y rostro; pero no por eso parecen ser menos reales. Esto se debe a la recreación de personajes como si fueran "gente común y corriente que no tiene nada especial".​ Así bien, la magnificencia de estos recae en el lector por la historia de violencia que guardan tras de sí. A el llano en llamas pertenece el texto "Diles que no me maten".
En el fondo de la creación tienen un lugar la Revolución mexicana y la Revolución Cristera, así como sus consecuencias. El campo mexicano descrito continúa con el problema del latifundismo, a pesar de las reformas de Cárdenas. La Revolución no consigue que el latifundismo mexicano se extinga. Juan Rulfo reflejará en sus obras la frustración de los campesinos y la soledad absoluta a la que los pueblos se enfrentan. Esta soledad no es más que un resultado de la revolución, al menos desde el punto de vista del escritor.
También puede observarse como tema principal la relación entre padre-hijo. Ambas revoluciones provocaron la destrucción de familias y dejaron a su paso muchos hijos en situación de orfandad (él mismo es ejemplo). Además, la estructura latifundista multiplicó la descendencia ilegítima (“El caso es que nuestras madres nos malparieron en un petate aunque éramos hijos de Pedro Páramo. Y lo más chistoso es que él nos llevó a bautizar. Con usted debe haber pasado lo mismo, ¿no?”, pág. 9, Pedro Páramo, Ed. RM & Fundación Juan Rulfo, 2013). La figura del padre será el eje principal en la creación literaria de Rulfo. En primer lugar, se verá como una nostalgia, y por otro, como una presencia odiada.
La muerte, otro de los temas a destacar, casi nunca es narrada de una manera brutal, sino que procura una "estilización" en su tratamiento, basada fundamentalmente en el uso de la metáfora y la comparación. 
EL TIO CELERINO 
Después de haber concluido sus dos novelas, Rulfo abandonó la escritura de libros. En marzo de 1974, durante un diálogo estudiantil en la Universidad Central de Venezuela, Rulfo justificó ese abandono con la muerte de su tío Celerino, quien "le platicaba todo".​ El tío Celerino existió realmente y, con él, Rulfo recorrió muchos pueblos y escuchó sus historias, las cuales eran consideradas como fantasiosas.​
El escritor Enrique Vila-Matas, en su libro Bartleby y compañía, describe esta justificación como una de las más creativas que haya conocido.​ Para el escritor César Leante, Rulfo quiso evitar la repetición de evocar la crueldad y el dolor expresados en El llano en llamas y Pedro Páramo.​ La esencia de la explicación de Leante se asemeja a la declaración de Rulfo acerca de que, al escribir Pedro Páramo, pensaba frecuentemente en salir de la ansiedad, porque la escritura llevaba al sufrimiento.​
GUIONISTA DE CINE
En 1956, el director de cine Emilio "el Indio" Fernández le solicitó guiones para cine, Rulfo en colaboración con Juan José Arreola realizó algunos de ellos. Muchos de sus textos han sido base de producciones cinematográficas. En 1960 se produjo la película El despojo basada en una idea de Rulfo. En 1964 El gallo de oro dirigida por Roberto Gavaldón y adaptada al cine por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez.​
La película El Rincón de las Vírgenes dirigida por Alberto Isaac en 1972, es una adaptación de los cuentos Anacleto Moronesy "El día del derrumbe" incluidos en El llano en llamas.
RECONOCIMIENTOS Y PREMIOS
Fue un incansable viajero y participó de varios congresos y encuentros internacionales, y obtuvo varios premios. Recibió el Premio Xavier Villaurrutia en 1955 por su novela Pedro Páramo. Fue ganador del Premio Nacional de Literatura por el gobierno federal de México en 1970.​ En 1974 viajó a Europa para participar en el Congreso de Estudiantes de la Universidad de Varsovia. Fue invitado a integrarse a la comitiva presidencial viajando por Alemania, Checoslovaquia, Austria y Francia. El 9 de julio de 1976 fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, tomó posesión de la silla XXXV el 25 de septiembre de 1980.9​ Rulfo ganó el Premio Príncipe de Asturias de España en 1983.
EL LLANO EN LLAMAS
Publicado en 1953, recopila varios cuentos que ya habían sido editados en distintas revistas mexicanas. El clima que presentan es en cierto modo una anticipación de lo que luego será Pedro Páramo. Todos presentan una visión desesperanzada del mundo, casi siempre a través del monólogo interior de los personajes. Aunque se trata de historias diferentes, tienen en común la memoria del pasado, los estragos de la revolución mexicana que tanto marcó la vida y obra de Juan Rulfo.
Tuvo gran éxito y repercusión desde el momento de su publicación.
PEDRO PARAMO
Durante mucho tiempo Rulfo tuvo una única novela publicada, Pedro Páramo. Esta obra tuvo una larga gestación. Rulfo sostuvo que concibió la primera idea de la novela antes de cumplir los treinta años, y ya en dos cartas dirigidas en 1947 a su novia Clara Aparicio se refiere a esta obra bajo el nombre de Una estrella junto a la luna, diciendo que le daba algún trabajo. Posteriormente, también declaró que los cuentos de El llano en llamas fueron en parte una manera de aproximarse a su novela. En la última etapa de la escritura de esta cambia el nombre en Los murmullos, un título que muestra una aparente inspiración de la novela Las palmeras salvajes / If I Forget Thee, Jerusalem de William Faulkner, aunque él siempre reconoció la influencia de la literatura europea y en particular de la novela Gente independiente, de Halldór Laxness. Gracias a una beca del Centro Mexicano de Escritores puede concluirla entre 1953 y 1954. En este último año tres revistas publican adelantos de la novela y en 1955 aparece como libro. La edición fue de dos mil ejemplares, de los cuales solamente se vendieron la mitad, el resto fueron obsequiados. La novela fue traducida a varios idiomas: alemán, sueco, inglés, francés, italiano, polaco, noruego, finlandés.
Algunos críticos advierten de inmediato que se trata de una obra maestra, aunque no faltaron lectores habituados a los esquemas novelísticos del siglo xix que se desorientan frente a su innovadora estructura, reaccionando con desconcierto. Pero los estudios más recientes al respecto, como La recepción inicial de Pedro Páramo, de Jorge Zepeda, han puesto en claro, que desde el principio, el reconocimiento a esta obra, dentro y fuera de México, ha sido ininterrumpido y creciente. Los estudios dedicados a Pedro Páramo son muy numerosos y se incrementan cada año.
Pedro Páramo fue muy estimada por autores como Jorge Luis Borges, quien dijo:
Pedro Páramo es una de las mejores novelas de las literaturas de lengua hispánica, y aun de toda la literatura.
Gabriel García Márquez escribió, al recordar su primera lectura de la novela:
... Álvaro Mutis subió a grandes zancadas los siete pisos de mi casa con un paquete de libros, separó del montón el más pequeño y corto, y me dijo muerto de risa: ¡Lea esa vaina, carajo, para que aprenda! Era Pedro Páramo. Aquella noche no pude dormir mientras no terminé la segunda lectura. Nunca, desde la noche tremenda en que leí la Metamorfosis de Kafka en una lúgubre pensión de estudiantes de Bogotá —casi diez años atrás— había sufrido una conmoción semejante.
Y Susan Sontag también:
La novela de Rulfo no es sólo una de las obras maestras de la literatura mundial del siglo xx, sino uno de los libros más influyentes de este mismo siglo.
EL GALLO DE ORO
El gallo de oro es la segunda novela de Juan Rulfo. A pesar de haber sido escrita entre 1956 y 1958, recién fue publicada en 1980 y en una edición descuidada; la edición de 2010 corrige muchos errores. Existen traducciones al alemán, italiano, francés y portugués.
Cuatro películas se basaron en esta novela:​ 
El gallo de oro (1964), de Roberto Gavaldón
El imperio de la fortuna (1986), dirigida por Arturo Ripstein
La fórmula secreta (1964), de Rubén Gámez
El despojo (1960), cortometraje de Antonio Reynoso
En Colombia, El gallo de oro fue llevada a la televisión en una adaptación en formato telenovela por la productora RTI en 1982, protagonizada por Frank Ramírez y Amparo Grisales
OBRAS
CUENTOS 
La vida no es muy seria en sus cosas (1945
Un pedazo de noche, único fragmento que quedó de la novela El hijo del desaliento (1959) 
NOVELA
Pedro Páramo (1955) 
El gallo de oro (1980) 
POSTUMO 
Tríptico para Juan Rulfo: Poesía, fotografía y crítica, coordinado por Víctor Jiménez, Alberto Vital y Jorge Zepeda (RM México, 2006) 
NOTAS Y REFERENCIAS
Carlos Juan Nepomuceno Pérez Rulfo según su fe de bautizo,​ Juan Nepomuceno Pérez Vizcaíno según su acta de nacimiento,​ Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno según él mismo dijo llamarse en una entrevista.
REFERENCIAS
Así era Juan Rulfo, Guillermo C. Aguilera Lozano, Contacto Magazine. 
Entrevista de Ma. Teresa Gómez Gleason, transcripta en: Juan Rulfo (1985). Jorge Ruffinelli, ed. Obra completa (2ª edición). Fundación Biblioteca Ayacucho. p. 214. ISBN 84-660-0141-7.
Me llamo Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno. Me apilaron todos los nombres de mis antepasados paternos y maternos, como si fuera el vástago de un racimo de plátanos, y aunque sienta preferencia por el verbo arracimar, me hubiera gustado un nombre más sencillo. Mi padre se llamó Juan Nepomuceno, mi abuelo paterno era Carlos Vizcaíno, lo de Rulfo lo tengo por Juan del Rulfo, un aventurero [...] que llegó a México a fines del siglo xviii. 
Soler Serrano, Joaquín, "Entrevista con Juan Rulfo" en A Fondo, RTVE2, 17 de abril de 1977. 
Rulfo, Juan. Pedro Páramo. Ed. José Carlos González Boixo. Madrid: Cátedra, 2012, p. 16 
«Juan Rulfo. Biografía.». www.biografiasyvidas.com. Consultado el 7 de enero de 2017. 
Universia (16 de mayo de 2008). «El 16 de mayo de 1917 nació Juan Rulfo, escritor mexicano perteneciente a la generación del 52». Archivado desde el original el 3 de mayo de 2015. Consultado el 24 de septiembre de 2010. 
Saltar a:a b Miguel Ángel Herrera (29 de abril de 2012), Juan Rulfo - Entrevista a fondo, consultado el 28 de octubre de 2017 
Rulfo, Juan Op.cit. p.487-488 
Saltar a:a b Semblanzas de académicos (ed.). «Nuestros centenarios: humanistas mexicanos». Consultado el 14 de noviembre de 2009. 
Rulfo, Juan Op.cit. p.489-491 
Saltar a:a b Rulfo, Juan (1996). «Ensayos discursos conferencias y prólogos». En Claude Fell. Toda la obra. Costa Rica: Editorial Universidad de Costa Rica. p. 451. ISBN 9788489666160. Consultado el 18 de septiembre de 2013. 
Vila-Matas, Enrique (2000). Bartleby y compañía. España: Anagrama Editorial S. A. p. 17. ISBN 9788433924490. Consultado el 18 de septiembre de 2013. 
Mario Noya (14 de agosto de 2006). LibertadDigital.com, ed. «Juan Rulfo: pocas pero bruscas obras juntas». Consultado el 18 de septiembre de 2013. 
Elena Poniatowska (Sin fecha). The Wittliff Collection, ed. «Sacabo & Rulfo». Consultado el 18 de septiembre de 2013. 
Rulfo, Juan Op.cit. p.491-493 
Díaz, V. (2017). Juan Rulfo y el cine: un reto permanente. Mañana, centenario del natalicio del autor. Milenio, 15 de mayo de 2017, año 18, núm. 6345, sección Cultura, p. 40. (Consultado 16 de mayo de 2017) 
«Premio Xavier Villaurrutia». El poder de la palabra. Consultado el 7 de diciembre de 2009. 
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. «Premio Nacional de Ciencias y Artes». Secretaría de Educación Pública. Archivado desde el original el 22 de julio de 2011. Consultado el 1 de diciembre de 2009. 
"Pedro Páramo" Biblioteca personal. Hyspamérica. Buenos Aires, 1985 
BIBLIOGRAFIA 
Rulfo, Juan (1996) Juan Rulfo: toda la obra, edición por Claude Fell, ed.Universidad de Costa Rica, ISBN 978-84-89666-16-4 texto en la web consultado el 16 de noviembre de 2009. 
BIBLIOGRAFIA DE CONSULTA 
Barrientos, Fernando, Juan Rulfo. El regreso al paraíso, México, Editorial Universitaria, 2007 
Estrada, Julio, El sonido en Rulfo, México, UNAM-IIE, 1990 
López Mena, Sergio, Los caminos de la creación en Juan Rulfo, México, UNAM, 1993 
López Mena, Sergio (Selec. y ed.) Revisión crítica de la obra de Juan Rulfo, México, Praxis, 1998 
Vital Díaz, Alberto, Noticias sobre Juan Rulfo, 1784- 2003, México, FCE, 2004 


jueves, 18 de octubre de 2018

PSICOLOGIA DEPORTIVA



Bases Psicológicas Generales en la Preparación del Deportista
IV SEMESTRE 

ENTRENAMIENTO DEPORTIVO MENCIÓN KARATE DO 
ANTONIO RAMÓN GARCÍA DAVID
CI NV-12238550
MODULO II 
PSICOLOGÍA DEPORTIVA 
REVISTA DIGITAL 
PDF

viernes, 28 de septiembre de 2018

Preparación Táctica MII




Lcdo. Antonio Ramón García David
CI N V-12238550 
Entrenamiento Deportivo Karate Do 
Metodología del Entrenamiento Deportivo II 
IBEROAMERICANA DEL CARIBE 
Docente Carlos Antonio Burlando Guedez 
UDS Universidad Deportiva del Sur 
Guanare Portuguesa - San Carlos Cojedes - Venezuela

miércoles, 15 de agosto de 2018

Dojo Kun

Dojo Kun
El Dōjō Kun es una serie de preceptos que suelen estar colgados y escritos en Kanji (ideogramas japoneses) en la pared de los Dōjō de las artes marciales japonesas modernas del karate o del Judō, y en el arte marcial del Aikidō. Estas disciplinas, se encuentran incluidas en el conjunto de artes marciales modernas (gendai budō). 

A pesar de que se sabe que la mayoría de las reglas son posteriores a la Segunda Guerra Mundial, Gichin Funakoshi (el padre del karate moderno japonés) no las menciona en su autobiografía. En muchos casos se perpetúa la tradición de los preceptos del Bushidō que ayudaban a mantener una línea de pensamiento en el practicante. 

En el caso del arte marcial del karate-dō se les relaciona con la esencia de Niju kun, los veinte principios escritos por el padre del Karate moderno Gichin Funakoshi, quien era un ferviente seguidor de la filosofía china del confucionismo, según la cual, se da gran importancia a los ritos; al ser formas de conservar el pasado místico que fue legado; el confucionismo apoya que se los siga practicando y les da nuevos valores. Eran vistos por los confucianos como un símbolo de jerarquía y poder. Además, es un método de auto disciplina y dominio de uno mismo, al hacer que el individuo deba realizar algo de una manera precisa. De esta manera, los ritos como el Dōjō Kun, garantizan que la sociedad, el Estado, la familia y la escuela funcionen correctamente, ya que las acciones del gobierno deben tener orden y jerarquía. 

Sin embargo hay que notar que en épocas previas a la Restauración Meiji o siglo 20, estos preceptos del Dōjō, le permitían al guerrero feudal japonés o samurai retomar su lugar en la sociedad en los períodos entre guerras o de paz, buscando su armonía o "wa" dentro de ésta. 

A continuación se muestra el Dōjō Kun del Hombu Dojo (Dōjō Central) de la Japan Karate Association (JKA) en Tokio, perteneciente al arte marcial del karate-dō estilo Shōtōkan, escrito por su fundador Gichin Funakoshi

道場訓 
人格完成に努むること。 
誠の道を守ること。 
努力の精神を養うこと。 
礼儀を重んずること。 
血気の勇を戒むること。 

HITOTSU! JINKAKU KANSEI NI TSUTOMURU KOTO! 

jinkaku = personalidad, kansei = completa (perfecta), ni = hacia, tsutomuru = esforzarse (comprometerse) 

HITOTSU! MAKOTO NO MICHI O MAMORU KOTO! 

makoto = verdad, no = <posesivo>, michi = camino, wo = con respecto a lo anterior, mamoru = defender 

HITOTSU! DORYOKU NO SEICHIN O YASHINAU KOTO! 

doryoku = esfuerzo, no = <posesivo>, seishin = espíritu, wo = con respecto a lo anterior, yashinau = cultivar 

HITOTSU! REIGI O OMONZURU KOTO! 

reigi = cortesía, wo = con respecto a lo anterior, omonzuru = honrar 

HITOTSU! KEKKI NO YUU O IMASHIMURU KOTO! 

kekki = vigor (ímpetu), no = <posesivo>, yu = valentía, wo = con respecto a lo anterior, imashimuru = reprimir (abstenerse) 

HITOTSU; literalmente significa "una cosa" "únicamente" "sólo", pero que se puede entender como lo primordial, lo más importante, lo primero, lo principal. Esta palabra antecede a cada precepto para ubicarlo al mismo nivel de importancia que los demás. La palabra koto, con la que finaliza cada precepto significa "cosa" y se usa como conjunción entre preceptos. Además, en japonés no indica el posesivo de la palabra que le precede; por ejemplo: doryoku no seishin = "el espíritu del esfuerzo" (doryoku = esfuerzo, seishin = espíritu). Las palabras wo y wa se usan para indicar que el elemento precedente es el sujeto de la oración; por ejemplo reigi wo omonzuru = "con respecto a la cortesía, honrarla" (reigi = cortesía, omozuru = honrar). Finalmente, la palabra imashimuru pareciera arcaica, sin embargo, contiene el radical 戒 que significa "reprimir" y usualmente se traduce como "abstenerse". 

Traducción (libre) al castellano: 

Respeto a los demás 
Esfuerzo y constancia 
Reprimir la violencia 
Guardar siempre fidelidad 
Perfección de la personalidad 

Otra traducción (y quizá más moderna), sería: 

Ante todo, ser correcto, leal, y puntual! 
Ante todo, intentar perfeccionar el carácter! 
Ante todo, intentar superarse! 
Ante todo, respetar a los demás! 
Ante todo, abstenerse de proceder violentamente! 

Las palabras "ante todo" son sustituidas al estilo que el maestro de cada dōjō decida siempre que sea por algo que deje en claro que es la prioridad, por ejemplo: Primero, Uno, Siempre, etc. 

En los dojos donde el idioma local es distinto del japonés, es común recitar el Dojo Kun en ambos idiomas primero en japonés y posteriormente en el idioma nativo de la región. 

Una forma popular de recitar el Dōjō Kun en dōjōs de habla hispana, sobre todo aquellos dōjōs practicantes del estilo Shōtōkan (principalmente los pertenecientes a la asociación JKA), sería la siguiente: 

Primero, Esforzarse por la perfección del carácter. 
Primero, Defender los caminos de la verdad. 
Primero, Fomentar el espíritu del esfuerzo. 
Primero, Honrar los principios de etiqueta 
Primero, Guardarse contra el valor impetuoso. 

En el Hombu Dōjō de JKA en Costa Rica se recita así: 

Buscar un carácter perfecto. 
Ser leal. 
Esforzarse. 
Respetar a los demás. 
Abstenerse de la violencia. 

La forma del Dōjō Kun puede variar de un estilo a otro, a veces tan sólo varía el orden de los preceptos mostrados. En Japón se suele recitar al final de la clase, algo que se suele hacer muy poco en Europa y en América depende del país en el que se encuentre. También se suele recitar después del mokuso (período de concentración/ visualización / aislamiento mental), y previamente al Shomen ni rei (saludo al fundador), del Sensei ni Rei (saludo al maestro) y del Otagai ni Rei (saludo a los compañeros de clase) que se realizan para finalizar la clase. 

En algunas escuelas, variantes y estilos de karate se recita únicamente en ocasiones solemnes, como en la ceremonia de cambio de grado del dojo, o para dar la bienvenida a los nuevos cinturones blancos. 

Formación de la personalidad 
Rectitud 
Esfuerzo y constancia 
Respeto a los demás 
Reprimir la violencia 

Tanto en el karate, como en el Judō y en el Aikidō, el Dōjō Kun, engloba la filosofía y principios técnico-tácticos del arte. Por esto es importante conocerlo, ya que permite trascender el practicarlo sólo como un deporte o actividad física.
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Valores del Karate Do

Función educativa de las Artes Marciales.

A la actividad físico-deportiva se le atribuye un carácter multifuncional "Su práctica consigue agrupar fines e intenciones educativas muy diferentes entre sí pero que, en conjunto, atienden a las necesidades que surgen de la sociedad actual".
En nuestra entidad, cuando hablamos de niños y jóvenes, la función comunicativa y socializadora del deporte, en cuanto a su papel pedagógico cobra especial relevancia. En este sentido, no concebimos la práctica de las Artes Marciales como un objetivo en sí mismas, sino como un medio para participar en su proceso educativo, es decir, utilizarlas como instrumento que facilite el pleno desarrollo e integración social del niño. De forma más explícita, podemos señalar como fines de las Artes Marciales los siguientes:
  • Favorecer el conocimiento, percepción y funcionalidad del propio cuerpo.· 
  • Facilitar su expansión motora. Compensar las necesidades de movimiento y liberar las tensiones emocionales del pequeño. 
  • Optimizar el desarrollo de las capacidades motrices y habilidades perceptivas básicas. 
  • Adquirir las habilidades y destrezas específicas. 
  • Mejorar las cualidades físicas acordes a cada estadio evolutivo del niño. 
  • Fomentar la sociabilidad del niño, promoviendo la comunicación y el establecimiento de relaciones grupales equilibradas. 
  • Propiciar la expansión y el hedonismo. 
  • Orientar los intereses de niños y jóvenes hacia conductas y hábitos positivos para la salud y el bienestar. Proporcionar las pautas de conducta y los recursos técnicos necesarios para la autoprotección y la seguridad personal. 
Las Artes Marciales, por su propia naturaleza, promueven actitudes como: como el coraje y la valentía, el espíritu de lucha, el autocontrol, la tenacidad y la perseverancia, la honestidad en el esfuerzo, la cortesía, el respeto a uno mismo y a los demás, el acatamiento de las normas, el ánimo colaborativo y la subordinación de los intereses personales a los del grupo. 

De estas actitudes se deriva el desarrollo de valores como: el respeto mutuo, la lealtad, el honor, la disciplina, la autosuperación y el esfuerzo personal, el compañerismo y la amistad...

La capacidad de las Artes Marciales para fomentar valores.

Los valores son adquiridos a través de los procesos de socialización y de transmisión entre los seres humanos. Estamos hablando, por consiguiente, de un proceso no espontáneo de enseñanza-aprendizaje basado en la relación maestro-alumno, y las condiciones contextuales en que se produce. 

El papel del maestro: Desde el respeto a todas las disciplinas deportivas, yo considero que el maestro de Artes Marciales no es un entrenador deportivo común. Además de su autoridad como adulto y aptitud técnica, el "cinturón negro" y la aureola de misticismo que envuelve a las Artes Marciales le confieren un plus de "súper-capacitación". El maestro de Artes Marciales, para bien o para mal, suele ser idealizado y se convierte en modelo. Por esta razón, entre otras, el maestro o entrenador, debe ser consciente de lo que dice y coherente con lo que hace. Es incuestionable que además de transmitir técnica deportiva, el maestro transmite a sus alumnos unos valores y lo hace tanto por lo que dice como por lo que hace y cómo lo hace.

Por su parte el maestro ha de procurar:
La creación de un ambiente integrador que conjugue lo lúdico y recreativo con el aprendizaje técnico.
  • Estimular el esfuerzo como vía para el progreso. 
  • Que niño aprenda y haga aquello para lo que está capacitado. 
  • Conjugar enseñanza y educación. 
  • Mantener al alumno como sujeto activo de este proceso. 
Importancia del contexto:
Por lo general, las artes marciales suele gozar de buena valoración social y están prestigiadas por la comunidad, entre otras causas, por su reconocida capacidad formativa. Lo que singulariza a una escuela de Artes Marciales respecto a la escuelas deportivas al uso, es que en ellas se prioriza el ámbito pedagógico sobre el competitivo. Se anteponen los intereses del menor a los resultados deportivos. Todos los niños son igualmente protagonistas y progresan de acuerdo a su capacitación técnica y esfuerzo personal.
Una escuela de Artes Marciales es un espacio singular en el que la actividad deportiva se desarrolla envuelta en una atmósfera de trabajo, disciplina y respeto que se refuerza mediante los rituales propios de las Artes Marciales: la figura del maestro, la jerarquía de grados, las relaciones entre nóveles y veteranos, el saludo, la vestimenta...
Desde tiempos inmemoriales el adiestramiento tradicional en las Artes Marciales ha llevado inherente la sujeción a un código de conducta, el "bushido" que tiene como máximas virtudes: el valor, el estoicismo, el honor y la lealtad.
Las Artes Marciales tradicionales incluyen el sufijo "do" al final del sustantivo (kendo, judo, aikido, karate-do). En japonés, "do" significa: la vía, el camino ¿Cómo se puede seguir esta vía? ¿Cómo encontrarla? Según Taisen Deshimaru, "No es sólo aprender una técnica, menos aún es una competicióna deportiva. En Budo (Artes Marciales) la idea no es el competir, sino encontrar paz y maestría dentro de uno mismo".
En este sentido, en Karate-Do encontramos unos preceptos (Dojo-Kun) que se repiten en cada clase como recordatorio de los propósitos del Centro:
FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD
RECTITUD
ESFUERZO Y CONSTANCIA
RESPETO A LOS DEMAS
CONTROL DE LA AGRESIVIDAD Y RECHAZO DE LA VIOLENCIA
La estricta observación de éstas y de otras normas finalmente calan en el alumno y se arraigan en él como valores que finalmente impregnan un estilo de vida caracterizado por: 
  • La autoestima personal y la confianza en si mismo. 
  • La exaltación de pautas de conducta saludables y el uso creativo y formativo del tiempo libre. 
  • El espíritu cooperativo y solidario en un esfuerzo común. 
  • La fuerza de voluntad y tenacidad en los propósitos. 
  • El sentimiento de pertenencia y reconocimiento dentro del grupo. 
"El hombre, si no quiere dejar de ser hombre, debe alimentar valores, recuperar los perdidos o avizorar otros nuevos; debe buscar en los mismos hábitos de la sociedad cuanto de aprovechable y valorizador pueda sacar de ellos".

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TRAYECTO INICIAL EVALUACION TIC TECNOLOGIA DE INFORMACION Y COMUNICACION

Lcdo Garcia D Antonio R Modulo IV Semestre VI Control Medico Pedagogico ...